miércoles, 19 de enero de 2011

¿UN LIBRO ÚNICO PARA UN DÍA ÚNICO?

Es medianoche. A medida que las 12 campanadas van sonando el nerviosismo aumenta. Coincidiendo con la octava campanada, Juan Mari Abad, tambor mayor de la Sociedad Gastronómica Gaztelubide, da la orden y la Marcha de Sarriegui, coreada por los miles de personas que abarrotan la Plaza de la Constitución atruena la noche: " ¡Bagera!  ¡Gu ere bai!...". Simultáneamente, al ritmo de los tambores y barriles, la bandera Txuri-Urdín, va ascendiendo majestuosamente por el mástil situado en el balcón del antiguo Ayuntamiento. En calles,  restaurantes, sociedades, casinos o en sus casas, estén donde estén, todos los donostiarras  improvisarán un tambor y, con su corazón mirando a Donosti, tocarán y cantarán el Himno de San Sebastián.
 El gran día  acaba de empezar. A partir de ahora y durante las próximas 24 horas, decenas de tamborradas recorrerán las calles de la Bella Easo(! perfecto nombre!), hasta que, a medianoche del día 20, la Unión Artesana acompañe la arriada de la bandera.
A estas alturas de la vida uno ya no tiene muy claro lo que es en casi nada. Y mira que hay gente empeñada en aclarármelo. Por todos lados salen abnegados(as)  políticos (y políticas) empeñados(as) en decirme lo  que soy y lo que no. En su desinteresada obsesión por conseguir mi bienestar ( léase mi voto), unos (unas)  me dicen que tengo que ser rojo, otros(as) que azul  (¡Blanco nunca!),  que mi bandera es esta, ¡que no! que es esa, ¡quita hombre! que es aquella.
Creo que perdí la credulidad antes que la virginidad (como otras muchas cosas a pesar de mis esfuerzos en  invertir el orden). He visto y leído lo suficiente como para no creerme una palabra de lo que diga esa pandilla de chupópteros (chupotero que diría algún ministro)  y chupópteras iletrados e iletradas, respectívamente, que componen nuestra clase política. A base de dedicación han conseguido que pase de casi todo  y que me olvide de antiguas inquietudes(como dice un amigo mío "Contra Franco lo teníamos mas fácil"). Pero lo que no han logrado es que deje de  sentirme Donostiarra, y a mucha honra.
Hay sentimientos a los que nada altera. Y mucho menos esa pandilla de mediocres acomplejados. Puedo pasar muchos años, a veces creo que demasiados, sin ir,  puedo estar a miles de kilómetros,  puedo estar  solo o acompañado, enamorado o feliz, pero a las 12 de la noche del 19 de Enero me teletransporto y vuelvo a ser el niño que, sentado en los hombros de su padre, miraba extasiado la ciudad de sus amores invadida pacífica y bulliciosamente por un ejercito de cocineros y soldados tocando con toda seriedad y marcialidad  ( sobre todo a primera hora) , sus tambores.
Al ser las Sociedades uno de los pilares de la Fiesta la cuestión culinaria tiene la importancia que se merece. Muchísima. De las cocinas de esos benditos centros del placer culinario van saliendo, en magnífica procesión , entremeses, solomillos, kokotxas, merluzas ( de todo tipo)  y, cuando la economía lo permite, angulas ,que son paladeados con reverente fruición por los afortunados comensales. Enormes tartas de hojaldre desaparecen en cuestión de segundos. Milhojas, natillas o canutillos son devorados con alegre aplicación. Luego café, copas y,  hasta este año maldito,  puro. Después, una vez cuerpo y alma convenientemente tonificados, en paz con el mundo y consigo mismo, con una beatífica sonrisa bailando entre sus coloradas mejillas, el socio está listo para, tambor en cintura, formar con su compañía y echarse a la calle con el único propósito de pasárselo en grande. Por que, no nos engañemos, el gran objetivo de esa noche es disfrutar como una persona de desarrollo reducido, gente a la que antes de ser políticamente correctos, llamábamos enano y que, según parece y a pesar de su menguado tamaño, se lo pasa pipa a la menor oportunidad. Cuando, bastantes horas mas tarde, nuestro buen amigo vuelva tambaleante a su casa, si consigue acordarse de donde vive, será un hombre agotado y absolutamente feliz.







Un día tan especial se merece un libro muy especial. Espero que este lo sea. Y que os guste.



                                                                                    DIRECTORIO
                                                                             EN LOS EXERCICIOS
                                                                              DE LA ESCUELA DE
                                                    CHRISTO  






En San Sebastián por Miguel de Vera: Año 1730. Impressión tercera. 157 páginas. 8º menor.





Portada.  Parte primera que es el Directorio de Exercicios Espirituales. Parte segunda Epílogo de las Meditaciones del Padre Luis de la Fuente, sin portada. Paginación continua en las dos partes.






Encuadernado en pergamino con cintas restaurado por Camacho.






Ninguna referencia  en Palaú ni en Salvá. Ningún ejemplar en el Catálogo Colectivo. Ejemplar desconocido para la Fundación Sancho el Sabio de Vitoria. Tampoco he encontrado ninguna referencia de las dos ediciones anteriores (consta en portada como tercera impresión).




La imprenta llegó bastante tarde a San Sebastián .En 1667 el guipuzcoano Martín de Huarte presentó un memorial a las Juntas de la Provincia en el que explicaba los gastos que había tenido para importar desde Amsterdam letra nueva y cajas en virtud del nombramiento de Impresor de la Provincia que se le había concedido y solicitaba una ayuda de costa y salario. Ayuda que se le debió conceder porque, al poco tiempo ,abría establecimiento que mantuvo hasta su muerte en 1677, editando numerosas obras en latín y castellano.
A su muerte le sustituyen sus hijos Pedro y Bernardo . Cuando los Huarte dejan el taller , no conozco en que fecha ni porqué motivos, la ciudad se queda sin imprenta hasta que, en 1730, en el Libro Registro de las Juntas celebradas en Fuenterrabía aparece en la portada "En San Sebastián=Impresso: por Miguel de Vera, Impressor". Durante los tres años siguientes imprime los Libros Registro, a partir de 1731 añade el título de ImpressorMondragón, carece de pie de imprenta. 



    

De Fray Diego de Santander  tampoco he averiguado demasiado. Por  la portada en donde dice que fue un predicador en la Provincia de la Asunción  me he centrado principálmente en Chile y Perú. Pero los resultados son escasos. Hubo e Chile a finales del siglo XVII un Dominico e Inquisidor que respondía a ese nombre y que creo que se adapta bastante bien  al perfil buscado. Seguiré intentándolo .





 De que si sabemos mas es del Obispo Luys de la Puente. Inquisidor en Málaga y Obispo de Pamplona fue autor de diversas obras. La mas conocida es Las Obras Espirituales" en 5 tomos de la cual hay numerosas ediciones sobre todo francesas.





Si alguien puede aportarme mas datos de este libro me hará un enorme favor. Gracias y hasta pronto.


                     

                                                                                                                                                            

viernes, 14 de enero de 2011

UN BIBLIÓFILO CORTO

Como lo prometido es deuda voy a desvelar el enigma del Maltés. Me da bastante respeto contar cosas mías pero, ante la expectación creada voy a hacer una excepción, espero no aburriros demasiado. Gracias y hasta la próxima entrada que será con libro, como debe de ser.

Erase que se era un aprendiz en esto de los libros. Empezó en su infancia  con Tintín (realmente con Haddock, nunca acabó de caerme bien el boy-scout), siguió por Spirou y Salgari .Un día descubrió a Rip Kirby, otro a Gaston Lagaffe, o a  Zane Grey. Luego llegaron Jeeves y Poirot, y el Castillo de Blandings(¡ Maravilloso lord Emsworth!), para acabar llegando al 221B de Baker Street.
Y los libros se iban acumulando. Y, un glorioso día, llegó el descubrimiento. Era un infolio de brillante portada y título sugerente: La Balada del Mar Salado. Luego, el flechazo. Después de leerlo siete u ocho veces comprendió que se había enganchado. La trama, los dibujos y, sobre todo, el protagonista, eran, sencillamente, sublimes. El mundo que Hugo Pratt había creado para su héroe era un mundo donde merecía la pena vivir. Los Mares del Sur, el Caribe, la Rusia post-revolución se convertían en lugares mágicos cuando salían de los pinceles de Pratt. Y Venecia. Porque Corto es Venecia y, en la misma medida, Venecia es Corto(y eso, para un servidor no se lo cargan ni los japoneses ni los gringos en viaje de bodas).
Llegaron mas libros, entre ellos, como ya he comentado en una entrada anterior, uno de un cierto Mendoza, peligroso personaje que espero esté ya a buen recaudo. Y el aprendiz se fue creyendo bibliófilo(¡ hay que ser ingenuo!). Empezó a interesarse por ediciones, encuadernaciones, márgenes y todas esas cosas que amargan la vida de todo buen bibliófilo que se precie.
Pero algo le inquietaba. Algo faltaba. Tenía el Palau, el Salvat, incluso el Brunet(con su anexo). Había conseguido que amigos y conocidos le mirasen como a un marciano. Su cuenta corriente se encontraba en un estado catatónico. Chapurreaba algo de latín. En teoría cumplía con todos los requisitos. Entonces, ¿que coño faltaba?. De repente se hizo la luz. ¡Claro! ¡Como se podía ser tan imbécil!. ¡Le faltaba su exlibris!. Todo bibliófilo honorable tenía exlibris así que, inmediatamente, decidió que el también tendría el suyo.
Pero claro una cosa es decidir tener tu exlibris y otra tenerlo. ¿Que iba a poner?¿Como iba a ser?. Febrilmente empezó a buscar ideas por todos lados. Se pasaba horas en Internet. Consultó a Vindel.Compró libros. Miró, buscó, rebuscó y nada le convencía. Quería algo original, que definiese a su propietario y que dejase al personal boquiabierto.
Por fin, después de días y noches de atormentada inquietud, la inspiración llegó. ¡Corto Maltés!¿Quien podía reflejar mejor su cautivadora personalidad que el hijo de la Gitana de Gibraltar?. Aventurero, noble, valiente, escéptico, vamos su vivo retrato. Incluso guapete.
Se sentó al ordenador y se puso en faena. Tras mil pruebas, dudas, diseños varios, diferentes tamaños, etc. consiguió el resultado buscado. Era perfecto. Sencillo a la par que elegante que diría su abuela. Satisfecho con su obra, imprimió varios ciento de copias y, armado de engrudo, procedió a pegarlas en sus amados libros. Por fín su amado Corto Maltént figuraba en todas sus adquisiciones¿MALTÉNT?
Cuando se dió cuenta ya era demasiado tarde.


P.S.He comprobado que no es rigurosamente cierto que el engrudo se despega fácilmente de TODOS los libros antiguos.

jueves, 13 de enero de 2011

VILLAMEDIANA



En el coche dos hombres charlan animadamente. Hace unos minutos han salido de Palacio y se dirigen a la Puerta del Sol por la Calle Mayor. El que lleva la conversación, un cuarentón fornido y acicalado a la última, lleva la puerta del coche entreabierta buscando un poco de fresco. Porque ese 21 de Agosto, festividad de San Privado, ha sido tremendo. El Sol ha caído a plomo sobre la Villa y Corte y solo ahora, al caer la noche , el aire de la cercana sierra trae un cierto alivio a los acalorados madrileños.
A la altura de San Ginés un hombre sale de las sombras de los soportales y se acerca al coche. Sacando un arma del refajo,Ignacio Mendes, exsoldado y hampón de la peor estofa,  agrede al pasajero inflingiéndole una terrible herida en el costado. Este, al verse atacado, hace ademán de sacar la espada y se intenta enderezar. Pero la herida es fatal .  Murmura  “ Está hecho. Confesión, señores”,  cae sobre el polvoriento suelo y muere.
La noticia corre como la pólvora. “¡ Han matado a Villamediana!”. Nadie en Madrid queda indiferente. Unos respiran aliviados, otros lo festejan, la mayoría lo llora. Entre los primeros, algunos de los mas importantes personajes de la Corte, Rey y Conde-Duque incluidos.Entre los segundos, tahures, maridos ofendidos y algunos poetas. Entre los últimos, el pueblo llano para el que Villamediana es un ídolo.
Cuando Góngora, su buen amigo, se entera, corre a su casa y cogiendo pluma y papel escribe:

Mentideros de Madrid,
decidnos,¿quién mató al conde?,
ni se sabe, ni se esconde,
sin discurso discurrid:
-Dicen que lo mató el Cid
por ser el conde Lozano;
¡Disparate chabacano!
La verdad del caso ha sido
que el matador fue Bellido
y el impulso soberano.

¡Tremendo Don Luís!. Se puede decir mas alto pero no mas claro. La alusión a Bellido es definitiva. El matador es alguien pagado por la Corona. Y, por si quedasen dudas, ahí va el último verso”y el impulso soberano”, así de clarito y contundente.
Sé que hay opiniones que dudan de la autoría de la décima y se la atribuyen a Lope. No parece que a Lope, a quién Villamediana despreciaba en público y en privado, le doliese  tanto el crimen como para escribir algo así, máxime si leemos el epitafio que, después, escribió a D. Luis:

Al que sobró de buen entendimiento
vino a faltar tan presto su sentido
y, al que en ajenas vidas se ha metido,
la propia le sacó su atrevimiento.

Principio fue, no fin de su tormento
el caso lastimoso que ha tenido
o por su lengua y mano merecido
conque aplauso ganó por sentimiento

Con un tiro fatal, mas esforzado,
una Villa Mediana destruida
se mira.¡Oh tiempo duro!¡ Oh dura suerte!.

Su fin, sus hechos le han pronosticado.
Su vida fue amenaza de su muerte
y su muerte fue paga de su vida.

Sencillamente demoledor. Para Lope, la muerte del Code es consecuencia de su vida y él es el único responsable de lo sucedido. Y el gran Lope, lo plasma en un soneto genial. Es poco probable que décima y soneto sea del mismo autor.
Durante mucho tiempo se ha elucubrado respecto a quién fue el inductor de la muerte de Villamediana. Muchos le atribuyen el mérito al Rey, otros a la Reina, los más al siniestro Conde-Duque. Luis Rosales en su obra “Pasión y muerte de Villamediana”, ensayo apasionante que aconsejo a todo aquel que no lo haya leído, baraja diferentes posibilidades respecto a la autoría moral del magnicidio. Otro tanto hace Nestor Luján en su "Decinos,¿quién mató al Conde?", entretenidísima novela que podía haber firmado el mismísimo Simenón. Que S.M. se quedó encantada con el asesinato del de Tassís es evidente. Los Reyes llevan malamente los cuernos(propios), debe ser por la Corona, como tienen tantas cosas en la cabeza....Y, aunque en este caso no fuese mas que un chisme mas de los que corrían por Madrid con los Austrias , la mera sospecha le ponía a S.M. de los reales nervios(no olvidemos que la Reina era gabacha, por lo tanto proclive a putón verbenero para la abierta mentalidad española). Lo que si queda claro es la intervención directa en el crimen del Privado( casualmente en el día de San Privado) Conde-Duque de Olivares, objeto de innumerables pullas por parte del Conde en sus escritos. Si lo hizo por cuenta propia o a instancias superiores es algo que solo podemos conjeturar. La verdad es que había bastante gente importante para la que la muerte de Villamediana no iba a ser precisamente un disgusto.
No fue Góngora el único que se olió algo raro. Quevedo, nada sospechoso de simpatía respecto a Villamediana, escribe:

Aquí una mano violenta
mas segura que atrevida
atajó el peso a una vida
y abrió camino a una afrenta.

Pero,¿quien era este Villamediana que tantas pasiones levantaba?. A diferencia de su contemporáneo y mortal enemigo Quevedo, D. Luis de Tassís, Conde de Villamediana, no tenía nada de contradictorio. Era un golfo de tomo y lomo. Mujeriego, jugador temible, vividor(y bebedor), simpático, las malas lenguas incluso insinuaban que era dado a amores contra natura,el "crimen pessimun" para la Santa (otra vez los chismes). Seductor nato, Tirso se inspiró en el para su burlador,  intentó seducir a la misma Reina aunque con poco éxito.
De familia acomodada, su padre fue Correo del Rey, recibió una esmerada educación. Con acceso fácil a Palacio, fue nombrado Gentilhombre de Cámara de S. M.. Compañero y profesor de correrías y puterios del joven Felipe IV, llegó a gozar de gran confianza por parte del Monarca. Como era habitual en esa época sufrió destierros,( Italia, Andalucía) a causa de los frecuentes escándalos que montaba o por la "simpatía" que se ganaba del valido de turno. A diferencia de sus colegas, Villamediana nunca necesitó escribir para vivir.Tenía fortuna y se la gastaba alegremente( Naipes, caballos, mujeres). El era un Gentleman, que escribía lo que le venía en gana, cosa que a Quevedo, tantas veces mercenario de la pluma, le sacaba de sus casillas, eso y la sospecha de que fuese mejor poeta que el.
 Fue maestro del epigrama faltón, de la coplilla insultante.No dejó títere con cabeza, a todos señalaba, con todos se metía, las mas de las veces con mucha razón.  Escribió teatro, fábulas, silvas... y sonetos. Sonetos magníficos, que nada tienen que envidiar a los de Quevedo, Góngora o Lope. Sonetos sacros, líricos y amorosos. Y, aunque en todos brilla a altísima altura es, para mí, en los amorosos donde alcanza la cima.

De engañosas quimeras alimento                                   Callar quiero y sufrir, pues la osadía
La atrevida esperanza y el deseo                                  De haber puesto tan alto el pensamiento
Que me obliga a seguir lo que no creo                             Basta por galardón del sufrimiento
Y me hace creer lo que mas siento.                                    Sin descubrir mas loca fantasía

No es capaz mi locura de escarmiento,                         Sufrir quiero, y callar, mas si algún día
Antes de la ilusión con que peleo                                    Los ojos descubrieren lo que siento
Suspensamente absorto, ya no veo                                  No castigueís en mi su atrevimiento
Sino la ceguedad del vano intento.                                Que lo que mueve Amor no es culpa mía

Cerrados pues los ojos y el discurso                            Ni aún ellos por mirar al propio objeto
Incapaz de la luz del desengaño                                        De su felicidad merecen pena
En los peligros hallo compañía                                     Que basta la que sufren con la ausencia 

Por costumbre los yerros hacen curso                        Mas como podrá Amor estar secreto
Y la constancia inútil en el daño                                   Dentro de un alma de esperanza ajena
Como honra tiene ya lo que es porfía.                        Si la piedad no esfuerza su paciencia
                                                                                 
 Amén.    


                                                                                            OBRAS
                                                                           DE DON IVAN
                                               DE TARSIS CONDE
                                                                         DE VILLAMEDIANA, Y
                                                                               CORREO MAYOR DE SV
                                                                                                                                    MAJESTAD





Madrid, María de Quiñones, 1635. 439 páginas. 8º





Encuadernación en piel de época. Orlas en planos. 5 nervios, florones y tejuelo. Ligera restauración en lomo.


 


Portada. Licencia(1). Suma del Privilegio. Fe de erratas. Suma dela taffa(1). Dedicatoria a Don Enrique de Zuñiga(29. Tabla de las obras mayores de efte libro. Tabla de la poesía defte libro(4).437 páginas. Licencia.





Capitulares, bandas colofones. Buenos márgenes. Mancha de humedad generalizada en el borde superior que afea bastante.

La 1º edición de las obras de Villamediana, aunque bastante incompleta se hace en Zaragoza en 1629. Sin embargo esta de María de Quiñones, que sería la 2º edición, es mucho mas completa y apreciada.
No deja de tener su aquel que el permiso de la censura lo firme Fray Lope de Vega Carpio. Claro que el Fénix nunca le hacía ascos a ver su nombre publicado, y si se cobraba algo pues miel sobre hojuelas.








Exlibris de tampón en cubierta de Charles Marie de la Condamine, importante procedencia. Charles Marie de la Condamine, París, 1701-1774, militar, geógrafo,naturalista y matemático, formó arte de la expedición a Quito donde se midió por primera vez la distancia de un grado cerca del ecuador.                                          
Posteriormente hizo una expedición a la Amazonía donde descubrió el caucho, descubrimiento que               revolucionó toda la estructura social y económica posterior, la quinina y el cúrare sobre el que escribió  un     ensayo. 










Hasta la próxima.                                                                                                                                                    

sábado, 8 de enero de 2011

QUEVEDO

 .Cuando decidí que este libro sería el protagonista de mi próxima entrada, lo releí por enésima vez. No creo que sorprenda a nadie si digo Quevedo es uno de nuestros mejores poetas, del que disfruto leyendo sus poesías, sobre todo sus sonetos, quizás tan solo superados por algunos de Villamediana. Sin embargo, a mi modesto entender, el Quevedo prosista no tiene nada que envidiar al poeta.
Acercarse a Don Francisco de Quevedo Villegas es hacerlo a una de las personalidades mas complejas y atractivas de nuestro Siglo de Oro. Y esto nos obliga a hacerlo con mucha cautela. Posiblemente el auténtico Quevedo no es el encantador personaje que nos retrata Perez Reverte, ni el odioso sujeto que pinta Góngora, su gran enemigo. Pero tiene bastante de los dos. Pendenciero, cultísimo, borrachín (Góngora le llamaba Francisco de Quebebo), místico, mujeriego en la medida que su contrahecha figura se lo permitía , misógino empedernido,,látigo de  poderosos, adulador servil, asiduo visitante de penales y palacios, de salones y burdeles, todo en el es una contradicción.Como contradictoria era la España Imperial y miserable en la que nunca se ponía el Sol ni el hambre,que le tocó vivir. Algunas veces tierno, amargo las mas, pero siempre genial, Quevedo es uno de los pilares del Siglo de Oro, lo que no es moco de pavo teniendo en cuenta el personal que pasaba por allí (Góngora, Lope, Cervantes, Villamediana, Ruiz de Alarcón...la relación abruma). Quizás para compensar nos tocó un Rey inútil (cosa bastante habitual en este país) un valido desastroso( ídem de ídem), una aristocracia solo preocupada de mantener sus riquezas y privilegios y la Iglesia de costumbre.
Consciente de esta situación, Quevedo escribió, entre otras obras de carácter político,  esta Política de Dios y Govierno de Christo. En esta obra y basándose en Las Escrituras, da una serie de consejos al Rey ( consejos que S. M. se pasó, obviamente, por el forro de los reales co.....) sobre el bien gobernar. Es curioso que después de cuatro siglos algunos de estos consejos mantengan una rabiosa actualidad.. No resisto  la tentación de citar un par de ellos:
 "Castigar a los ministros malos públicamente es dar exemplo, y consentirlos es dar escandalo"
 "Quién gatea por la lifonja, y trepa por la mentira, y fe empina sobre la maña, y fe encarama sobre los cohechos , efte que parece que viene a dar, a robar viene."
Sin comentarios. 



                                                                                                                            POLITICA
                                                                             DE DIOS, Y
                                                                                                                            GOVIERNO DE
                                                                                                                            CHRISTO 






En Madrid: En la Imprenta de Manuel Román. Acofta de los Herederos de Gabriel de León. !713. 8º .      
Portada con escudo tipográfico. Licencia del Consejo. Suma de la tassa. Elogios(4). Dedicatoria a Alejandro
 VII(8), A los doctores sin luz(3). A D. Felipe IV.(3) 207 páginas. Capitulares. Frontispicios. Colofones.       Dos partes con foliación continua. Papel en bues estado con algunas manchas dispersas .Buenos márgenes. Exlibris de Edward & Dorothy Sarmiento.


  




Encuadernado en pergamino de época con título (Política de Quevedo) rotulado en el lomo.
La primera parte se editó en 1626. La 1ª edición de las 2 partes juntas es de 1655 en Madrid a expensas de Pedro Coello.





  



Hay muchas impresiones de esta obra. En mi opinión esta es de las mas bonitas; tanto por su tipografía como por su composición.

 



    

Edward Sarmiento fue un hispanista y poeta anglo-colombiano. Visitó España antes de la guerra civil . Asiduo de la Residencia de Estudiantes mantuvo una relación bastante intensa con intelectuales de la época,  sobre todo con Cernuda y Altolaguirre. Reunió una buena biblioteca de autores españoles , principalmente del XVII.



                                                             

                                





El libro consta de dos partes. La segunda, con portadilla propia , continúa la foliación de la primera. 













Un saludo a todos. Hasta la próxima.

martes, 4 de enero de 2011

YA VIENEN LOS REYES

A pesar de mis simpatías republicanas siempre me hace ilusión la llegada de los Magos. Aparte de ser unos individuos muy majetes, S.S. M.M. tienen dos cosas que me encantan, son de fabricación nacional y con ellos termina la Navidad.
Tal y como están los tiempos es extraño que esta costumbre se mantenga, debe ser la única cosa que tenemos que agradecer al Corte Inglés. Las sanas costumbres de antaño van desapareciendo. La siesta es una costumbre nefasta que hace polvo la productividad. Nos estigmatizan por fumadores mientras siguen vendiendo tabaco(¿hipocresía o desfachatez?). Que a alguién le gusten los toros lo convierte ipso-facto en la reencarnación de Himmler. Tenemos que celebrar cosas tan raras como Halloween, comer una mierda que se llama fast-food y hacer parties todos los weeckends. Nuestros hijos se van a la snow weeck a partirse la crisma y, para colmo, los juguetes se los trae un obeso mórbido vestido de rojo que responde al sospechoso nombre de Santa Klaus. ¿Santa?. Y, lo peor de todo, es que el muy inoportuno llega siempre a mitad de la cena de Noche Buena, justo cuando te dispones a atacar el muslo del capón que siempre te acabas comiendo frío.
¡Que diferencia con los Reyes Magos! Llegan discretamente de madrugada. Entran por la ventana, en vez de por la chimenea llenándolo todo de hollín, hacen su trabajo y,tras beberse la botellita de whisky del aparador, sin despertar a nadie, se vuelven a sus lejanos reinos. Dejan los regalos(¿alguién sabe que diablos es la mirra?) el día 6 y no el 24, con lo que se consigue que algunos estén todavía enteros a la vuelta del colegio, y, esto es lo mejor, anuncian la vuelta a la normalidad. Adiós a cuñados, primos y demás ralea, cargados de niños( déjale a Miche Junior que juegue con los libros,¡ mira que eres raro!. Total si solo los quiere para estrenar las pinturas que le ha traído Santa.). Vuelve la serenidad a la casa. Te reencuentras con tus libros, esperemos que intactos, vuelves a escribir en el blog..  ¿Hay mejor regalo?
Y hablando de Magos.



                                                                                                           IO. BAPTISTAE
                                                                               PORTA.  NEAPOLITA-
                                                                                                        NI, MAGIA NATURALIS 
                                                                                                               LIBRI VIGINTI,  















Francofvrti, Apud Andreae Wecheli heredes,Claudium Marnium, & Ioann Aubrij. 1597. 8º.
Portada con marca tipográfica. Dedicatoria(3). Ad Lectores Praefatio(7). Index Secretorum in libris contentorum(22). 669 páginas. Capitulares. Orlas. Grabados xilográficos.
Encuadernación restaurada en pergamino con título rotulado en el lomo y cintas.





Estado regularcillo. Exlibris manuscrito y tachado en portada. Varias galerías de polilla (¡malditos bichos!) marginales afortunadamente sin afectar al texto. Portada, primera y última páginas remarginadas. Alguna anotación marginal de época. Papel degradado entre otras cosas por su no muy buena calidad.





    Bonitas capitulares. Frontispícios al principio de cada libro.  







Grabados xilográficos.      





               
                                                                                                                                      



Giovanni Battista della Porta (1535-1615), tardorenacentista napolitano, fue un hombre polifacético. Filósofo, alquimista, naturista, músico, astrónomo....Perfeccionó la cámara oscura y la linterna mágica ( a medias con Kircher). Empezó a escribir su Magiae Naturalis  a la edad de 15 años y la publicó por 1ª vez con 23 años.





Evidentemente, dado el título de la obra, la Santa Inquisición tomó cartas en el asunto. Al bueno de Gianni Battista le salvó el ser medio jesuita, única institución capaz de enfrentarse  a la Santa con alguna posibilidad de éxito. Lo que no se pudo evitar es que L'Accademia dei Segreti, sociedad cientifico-hermética fundada por el mismo, fuese disuelta y algunos de sus miembros(en aquel entonces no había miembras), supongo que con menos agarraderas que Porta., diesen con sus huesos en las mazmorras de la Inquisición.     







La 1ª edición es la de Nápoles de 1558. Contenía solo los primeros cuatro libros y fue rapidamente traducida al italiano, francés, español, alemán e, incluso, al árabe. Fue un autentico bombazo en la época. La primera edición en 20 libros es de 1589, Nápoles apud Horatium Saluianum. La que os presento es 2ª edición en 20 libros.