sábado, 17 de septiembre de 2011

RIOJA

Acabo de volver de una escapada a La Rioja. En estos días de pre-vendimia el paisaje es exultante. Las viñas enseñan los racimos y muestran un color verde intenso que se volverá rojizo en cuanto los vendimiadores las liberen de su precioso peso.  Debido a este cambio cromático en las vides el espectáculo es de una belleza que sorprende. En pocos días los campos se llenan de plata y rojo donde todo era verde.
Ver una vendimia es algo que aconsejo de todo corazón. Los pueblos, aletargados durante los calores del verano, estallan con una actividad frenética. Hay que vendimiar en el momento justo y cualquier retraso puede ser nefasto para la calidad del futuro caldo. Un continuo trasiego de tractores tirando de remolques llenos de uva deja un reguero de mosto por calles y caminos. El olor dulzón de las uvas impregna el ambiente. Poco a poco los depósitos de las bodegas se irán llenando de un liquido precioso, promesa de futuros placeres. Es entonces cuando la sabiduría de los bodegueros y de los enólogos ira transformado poco a poco ese zumo que, con los años, se convertirá en algo capaz de hacer llevadera esa hora de aburrimiento que siente en algún momento el hombre civilizado (según Nestor Luján si se aburre mas de una hora no es civilizado). Algo que cuando lo bebamos nos reconciliará, por lo menos un rato, con la raza humana. Algo que nos hará disfrutar aún mas de los amigos y nos ayudará a sobrellevar esa melancolía que, Dios no lo quiera, puede producirnos a veces la soledad indeseada.
Y luego están los personajes que esta tierra produce.Gente capaz de mantener una cierta lucidez después de ingerir una cantidad de vino que tumbaría a un regimiento de Húsares, mandos incluidos. Convivir unos días con ellos, si tu hígado lo resiste, es algo que no defrauda. Son alegres, generosos y hospitalarios a mas no poder.
Por no hablar de la comida. Cordero, verduras, patitas, caparrones... . Todo ello acompañado de unas guindillas verdes que harían palidecer de envidia a los chiles que tanto le gustan a mi buen amigo Marco Fabrizio. Fuego en estado puro que los riojanos se zampan en grandes cantidades con un condescendiente -Ya no hay guindillas como las de antes.¡Aquellas si que picaban!- mientras tu te atizas un litro de vino de un trago, perdiendo la poca cordura que te quedaba, en un vano intento de que tu lengua deje de ser algo parecido al Infierno del Dante ( aunque lo peor vendrá al día siguiente, en el cuarto de baño, cuando las angiospermas dicotiledóneas decidan usar la puerta de salida).
Un viaje por la Rioja para cualquier amante del vino, como este humilde servidor, tiene un mucho de iniciático. Hay una generación de jóvenes bodegueros que, a partir de pequeñas empresas muchas veces familiares, están revolucionando el concepto del vino de Rioja. Jóvenes  que, desde la tradición, se arriesgan en la búsqueda de nuevos productos que, manteniendo la calidad, sean capaces de sorprender. Un paseo por los pueblos riojanos nos puede deparar, además de una cogorza de buen tamaño, muchos descubrimientos. Aquí, también, podemos confiar en la amabilidad riojana que nos abrirá todas las puertas. Es una delicia catar vinos en bodegas donde interesa mucho mas que te guste lo que estás bebiendo que la cantidad de cajas que te pueden vender. Donde paso a paso te explican, con una ilusión y un orgullo que no pueden disimular, como como hacen sus productos. Y la satisfacción evidente que sienten cuando ven que te gusta lo que te están ofreciendo.
Levanto mi copa por esa maravillosa tierra. ¡Salud!
P.S.: Me vais a perdonar que los dos libros de hoy sean franceses, pero creo que "maridan"( espantosa cursilería muy de moda entre nuestros "restauradores", otra que tal) muy bien con el texto. Francia, cuidadosa de sus cosas, siempre ha mimado (¡y cobrado!) sus vinos. Gracias a eso es fácil encontrar en el país vecino muchos y buenos libros sobre tan interesante asunto.



                     de vigne
                 en Chai...
                dessins animés
                               par
                        J.Jacques Roussau






París. Editions Delmas. 1949. 3ª edición. En folio.




Rústica editorial. Contraportada.Portada a dos tintas. Índice. Texto en rojo y numerosas ilustraciones en negro.





                                                                                                     
                                                                                                       
Número 2247 de una tirada de 3.000. Larga dedicatoria en portada (desconocido).. Exlibris de tampón en .contraportada, A. Mérigot-Vennat, propietaire-negocialt. St. Stephe (Haut Medoc).  Buen papel.

Vamos con el segundo.



                                                 MON DOCTUER
                                  LE VIN





París. Draeges Freres. 1936. 1ª edición. Gran folio.



   
Rústica editorial con solapas. Potada a dos tintas. Texto de Gastón Deris.Carta del Mariscal Petain. Índice. 42 páginas y 19 acuarelas a doble página de Raoul Dufy. Impresión a varias tintas.


          
     
Aunque sean poco mas que un folleto tengo cierta predilección por este tipo de libros. De fácil lectura, me ha hecho pasar ratos muy agradables. Estos dos, en concreto, son francamente entretenidos. El primero nos explica todo el proceso que va desde la uva a la boca del afortunado. Adornado con unos dibujos muy a tono, el texto tiene mucha gracia.




El segundo es harina de otro costal. Estamos ante una obra profundamente científica. Basándose en las opiniones de los mas prestigiosos galenos y de grandes figuras de las letras y las ciencias, nos demuestra a lo largo de sus sabias páginas las bondades del vino par aliviarnos de: 1-Las enfermedades infantiles,2-La fiebre tifoidea, 3- Las enfermedades renales, 4-La depresión nerviosa y la anemia, 5-El apendicitis,  6-La diabetes, 5-La obesidad.
Nos ilumina sobre las bondades del vino en la convalecencia ( no se muy bien de que, porque es imposible caer enfermo si se consume este caldo), para el carácter, para la moral. Su consumo nos mantendrá jóvenes y guapos. Por último, nos descubre que el vino es indispensable para escritores, artistas y deportistas ( como el Cola-Cao), y que, en definitiva, su consumo nos hará bellos y longevos.





¡Bendito libro! Yo lo haría de lectura obligatoria en todas las Universidades. 
Buenas noches.

viernes, 2 de septiembre de 2011

EN LA FERIA DEL PERDÓN



Actividad frenética en el Parque del Retiro. Va a dar comienzo uno de los momentos álgidos del Gran Show Benedictino, mas conocido como Jornadas Mundiales de la Juventud. Es la hora de que empiece la confesión masiva de peregrinos en todos los idiomas habidos y por haber.
Pero, a pesar del baño místico, España es España. Y,faltaría mas, al tinglado, que tenía que estar terminado (sin falta, oiga, sin falta) la víspera, le faltan todavía los últimos detalles.
Un grupo de obreros, jaleado por unos curillas bastante histéricos, se afana en rematar los confesionarios que se alinean en el paseo de coches.
Al cabo de unos minutos, el capataz se dirige al cura que parece que manda.
-Bueno, padre, esto está listo.
-¿Seguro?. Déjeme que eche una ojeada, que no me fío un pelo..- Contesta el aludido mientras recorre afanósamente los confesionarios.
-¡Los carteles, hombre de Dios, faltan los carteles!
-¿Cuales?
-¡Pues cuales van a ser!. Los que indican el idioma del confesor. Tenga en cuenta que van a venir jóvenes de casi todos los países.
-Eso esta hecho. ¡Mohamed!,¡Gualberto!, coged los carteles de esas cajas y colocadlos en las casetas.
Por fin todo parece estar en orden y una legión de confesores ocupan sus sitios. La ceremonia puede empezar.
En ese momento dos jóvenes de aspecto pasotilla, entran en el paseo por uno de los caminos laterales.
-¡Mira tronco!. Han puesto mogollón de casetas.
-A ver, ¡que pone en esta?...¿Estonio? Que será eso colega.
-Hay un pavo dentro. Yo voy a entrar a ver de que va.
-¡Set Kuisa ei tunnista? (¡desde cuando no te has confesado?).
-¿Tenista?¡ Quien yo?. Que pasa colega ni que me parezca al Nadal.
-¿Sa mängid?. (¿ te tocas?).
-¿Que si mango?. Lo que puedo, tronco, ayer le levantamos al chino una botella de Larios y unas Coca-Colas. ¡Vaya pedo, tío! Alucinas a colores.
-¿Kas kogu päeva? (¿todos los días?):
-¿ Que si pagué el Kas?. Tronco no pillas nada. No era Kas, era Coca-Cola, y me las llevé por todo el morro.
-¿Mitu Korda? (¿cuantas veces?).
-¿Mucha curda?. Tío. nos pillamos un felpudo que alucinas.
-¿Kas teil on sobrannad?. (sales con chicas)?.
-¡Vaya rayada tas pillao con el Kas, tronco!.¡Era Coca-Cola! y no sobró nada.
-¿Evapuhtad asju te teete seda?(¿haces cosas impuras con ellas?).
-¿Que dices tronco!¿La Eva puta? Es mas estrecha que una raya de un escocés. Y ni idea de si tiene las tetas de seda. La que las tiene fetén es la Vanessa que no veas si está buena.
-¿Kas tejiste? (¿ has fornicado?).
-¡Ya te vale con el Kas, tío!. Me voy a acabar mosqueando. ¡Y no me traje nada, coño!. Paso de ti, que estás gilipollas.
Sale del confesionario y se acerca a su amigo.
-¿De que iba eso, colega?.
-Un muermo, tío. Un colgao del Kas, que quería saber como tiene las tetas la Eva.
-Hay gente pa tó.
(Gracias al traductor de Google por la parte en estonio.)

                                 
                                                   EL   CONFESSOR
                                          INSTRUIDO
                       EN LO QUE TOCA A SU CÓMPLICE












Sin datos editoriales. Madrid 1756. En 8º.










Encuadernación en pergamino de época algo desprendida. Autor rotulado en el lomo. Restos de cintas de cierre.







Portada. Aprobaciones y licencias. Prólogo. índice. Bulas de N.. SS. P. Benedicto XIV(17). 247 páginas. Texto a 2 columnas. Adornos orlados. Tres pequeños grabados.





Impresión muy cuidada y con ciertas pretensiones (adornos, grabados), pero algo tosca, no hay mas que compararla con la edición de Antonio Muñoz del Valle, Madrid, mismo año. Parece de alguna imprenta religiosa (a mi entender tiene un cierto "estilo monjil"). Tampoco la calidad del papel ayuda demasiado. El Catálogo Colectivo, cita 11 ejemplares pero no da ningún dato del posible impresor.





 Joseph Vicente Díaz Bravo, carmelita, Doctor en Teología e Inquisidor en Navarra, es autor de varias obras de carácter religioso.






El libro es delicioso. Es la explicación de una Bula de Benedicto XIV (¡mira por donde!) publicada en 1741. En ella el antecesor de Ratzinger prohibía, bajo pena de excomunión,  a los confesores la administración de la penitencia a sacerdotes o religiosos/as con los que habían incurrido en pecado contra el sexto mandamiento (no podía ser otro). De ahí el nombre de cómplice.
A partir de ahí Fray Joseph se explaya. Después de instruirnos con sólidos argumentos y todo tipo de detalles sobre el  tipo de acciones que están incluidas en este asunto (pensamientos, ósculos, tocamientos, cópulas) nos aclara en que excepcionales casos puede un confesor administrar el sacramento a su cómplice sin caer en inmediata excomunión ( de hecho solo en caso de muerte inminente). También nos previene contra las palabras topes, que si bien solo son pecado venial en la mayoría de los casos, son peligrosísimas pues inducen a todo lo anterior,
Nos plantea, luego, algunos casos que por su rareza merecen tratamiento aparte. Entre otros destaca por su gran interés el de si un párroco de una aldea pequeña puede o no confesar a su cómplice en caso de posible peligro de muerte y sin posibilidad de encontrar otro confesor.
Lo que si demuestra este libro es la secular obsesión de la Iglesia Católica por todo lo que tenga que ver con el sexo, máxime cuando es practicado entre miembros de la institución ( y sobre todo si es contra natura). No debía de tratarse de casos aislados cuando un Papa publica una Bula al respecto . Vamos, que no hay nada nuevo bajo el sol.
En cualquier caso recomiendo la lectura de tan apasionante obra. No se si conseguirá el objetivo deseado por el autor, pero garantizo unas cuantas carcajadas.
Buenas noches.

miércoles, 24 de agosto de 2011

EL TRANQUILO MADRID DE AGOSTO.

Calor. Esa es la primera impresión al bajar del coche. Son las 2 de la mañana y la temperatura debe rondar los 30º. Incluso Nico se resiste a abandonar el fresquito del aire acondicionado. Solo cuando descubre al gato mirando disciplente desde la tapia cercana salta a la calle. Hay odios que todo lo pueden. Recojo el equipaje y amenizado por el solo para ladrido en do menor de Nico, entro en casa arrastrando maletas y chucho. Un horno. Después de abrir las ventanas en busca de la brisa perdida, rápido repaso a los libros. Aparentemente todo bien. Me acuesto pero el sueño debe estar con la brisa.

 Después de una noche inquieta y sudada, me levanto tempranito y me voy a la calle para aprovechar el fresco matutino( es un decir). Me encamino a la panadería esperando esas calles desiertas del Madrid de Agosto.

 Primera sorpresa. La calle está repleta por una especie de turba ruidosa con banderas de países que, en gran parte, desconozco. En un principio pienso que sean seguidores de algún equipo de fútbol. ¿Fútbol a mediados de Agosto? No me suena. Además la estética de los alegres bullangueros no coincide con la de los hinchas. Son un grupo compacto de jóvenes vestidos de gilipollas que parecen seguir a un par de gilipollas vestidos de joven.
Gorritos ridículos, pantalones cortos..¡claro!, son boy- scouts ( la OJE dejó de existir el siglo pasado). Pero no. Hay algo que me hace sospechar que no son discípulos de Baden Powell. Pronto me sacan de dudas. A una señal de los dirigentes empiezan a berrear con un entusiasmo digno de los mejores Hoolligans: "¡Esta es, la juventud del Papa!". Misterio resuelto. Son las alegres hordas benedictinas.

"¡Esta es la juventud del Papa!" Buen mensaje. Claro y directo. Por lo menos hasta que un grupo de monjas, en su mayoría sexagenarias, se unen al grupo coreando la frase con una actitud mas propia de jovencitas en un concierto de Bisbal que de Reverendas Madres.

Segunda sorpresa. Intentando huir del estrépito pontificio, intento coger el coche para para huir a algún lugar un poco retirado de los beatíficos jóvenes  (y jóvenas) , Sebastopol, por ejemplo. Vano intento. Un cansado policía municipal me informa que la calle está cerrada al tráfico. Ignora por cuanto tiempo. No, no hay excepciones. Además le han obligado a suspender sus vacaciones y no parece tener mucho entusiasmo Papal. Por el le podían ir dando morcilla al "alemán ese",  y en grandes cantidades. Durante unos minutos charlamos amigablemente como dos almas gemelas. La comunión de ideas en cuestión de religión une mucho, ya se sabe.

Única solución: encerrarse en casa. Problema: no hay víveres (ni bebidas, lo que es mas grave). A estas horas de la mañana, el inexistente fresquito matutino ha dado paso a un calor insoportable. No hay quien aguante en la calle. Bueno los alegres adolescentes, si. Parece que el entusiasmo les refresca. Insensibles a los 42º a la sombra nos informan a voz en grito que "!Benedicto ya esta aquí!", cosa que parece satisfacerles muchísimo. Estará aquí, pero con aire acondicionado, pienso mientras me arrastro por las tres manzanas que me separan del Super.

Un rato después y cargado con cuatro enormes bolsas que pesan como diablos ( las cervecitas y alguna que otra botella), deshago el camino hacia mi casa. Al borde de la deshidratación , y mas rojo que los zapatos de Su Santidad, me dispongo a cruzar la última calle antes del oasis hogareño. En la esquina sigue el mismo guardia. Viendo mi lamentable estado me mira con lástima y me informa que la calle ahora está cortada también para peatones.

Desesperado, y con las cervezas a punto de ebullición, paro un taxi. Tras un pequeño rodeo de dos horas por Guadalajara, Chinchón y otras poblaciones aledañas, consigo llegar a mi casa. A estas alturas y para amenizar el viaje me he atizado todas las cervezas (calientes) y media botella de ginebra, lo que ha mejorado algo mi ánimo y ha empeorado bastante mi sentido del equilibrio. Pago y después de algún que otro traspiés consigo llegar al portal. Mientras intento, con poco éxito, meter la llave en la cerradura, sale mi vecina Elena con sus cinco hijos. Con una radiante sonrisa me dice. "¡Hola vecino¡ ¿Vas a ir a ver al Papa?".



                                             LA INGENIOSA ELENA


                                      HIJA    DE    CELESTINA.

                                           POR    ALONSO   GERONIMO
                                         de Salas Barbadillo, vezino, y natu-
                                                 ral de la Villa de Madrid







Madrid: 1737. A costa de D.Pedro Joseph Alonso y Padilla, Librero de Cámara de su Mag.  Se hallará en su Imprenta y Librería, Calle de Santo Thomás, junto al Contraste. En 8º menor. 3ª Edición.




Portada con escudo tipográfico. Aprobación. Poesías laudatorias (13). 319 páginas. Fe de erratas. Orlas. Algo justo de márgenes.




Encuadernación moderna en pergamino con título rotulado en el lomo.






Exlibris de Antoni Bergós i Masso (1899-1986). Abogado, ingeniero y político de Lleida. Ferviente catalanista y republicano. tomó parte muy activa en la política local durante el periodo republicano, formando parte del Ayuntamiento. Esto le valió una condena de muerte por la "justicia" franquista, posteriormente conmutada por cadena perpetua. Tras una revisión de su proceso salió en libertad cuatro años después. Vivió en Barcelona hasta su fallecimiento.








Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo (Madrid 1581-1635). Narrador, dramaturgo y poeta. Personaje típico de nuestro Siglo de Oro. Libertino y pendenciero, visitó la cárcel tras acuchillar en un duelo a un tal Diego de Persia, del que nada conozco. Satírico feroz, fue desterrado a Zaragoza por una diatriba que escribió contra jueces, alguaciles, carceleros y todo bicho viviente. Íntimo amigo de Cervantes, curiosamente censuró una edición de las Novelas Ejemplares, Valdivieso y otros escritores, acabó en la miseria después de despilfarrar todo el patrimonio familiar.
Aunque eclipsado en parte por los "monstruos" de la época ( mira que es mala suerte coincidir con los Lope, Cervantes, Villamediana, Góngora, Tirso....., así no hay quien pueda), Salas Barbadillo tiene, a mi modesto entender, una obra muy interesante. Escribió novela, sobre todo picaresca, teatro y poesía (sus entremeses son notables).






De todas sus obras esta es la mas conocida. Típica novela picaresca, su lectura es muy amena. La influencia de Cervantes es, a mi entender, muy fuerte. Hay que tener en cuenta que esta obra se publica solo ocho años después del Quijote, novela que Salas había leído sin duda (no olvidemos la gran amistad que le unía a D. Miguel ).








Buenas noches.

viernes, 15 de julio de 2011

POETA EN BUENOS AIRES. SEGUNDA PARTE.

Durante los meses anteriores a  su viaje a La Argentina, Lorca había mantenido una  relación sentimental con Rafael Rodriguez Rapún, apuesto estudiante de Ingeniería, al que conoció durante una representación de "El Amor Brujo" en la Residencia de Estudiantes. Federico, que venía de una larga relación con el escultor Emilio Aladrén, se enamoró al momento del joven estudiante, ante el que desplegó todas sus dotes de encantador, que no eran pocas. El que la sigue la consigue y poco a poco Rafael fue cediendo al atractivo del poeta. El problema es que Rafael no era homosexual y lo que sentía por Federico era mas platónico que otra cosa, lo que no era el caso del granadino, que buscaba algo bastante mas palpable ( en todos los sentidos). Si a esto añadimos que en aquellos años lo del orgullo gay brillaba por su ausencia, podemos imaginar que la cosa no fue precisamente fácil.
Federico llega a Buenos Aires con el ánimo muy afectado. Los remordimientos de Rafael, las trabas sociales, las dificultades, en suma, han acabado envenenando su relación. Quiere olvidar y Buenos Aires es el sitio adecuado. Pronto se sumerge en el embrujo de la ciudad. Éxito, noches sin final, gente apasionante que le adora como a un Dios, y, de repente, Dodo. Atractivo, elegante, admirado. Lo que iban a ser unas semanas se convierte en meses.
Y, sin embargo, Federico echa de menos a Rafael. Le escribe una carta desde Buenos Aires en la que le dice que piensa en él y que no le olvida. Finalmente, la nostalgia le vence y en Marzo de 1934 regresa a España y rehace su relación con Rodriguez Rapún. Relación que, con altibajos, mantendrá hasta su muerte.
Parece claro que lo que unió a Federico y a Larco fue mas pasión que amor. En el caso del granadino quizás fuese un intento de olvidar a su amante español, cosa que  no consiguió. Del argentino poco sé, por mas que he buscado. Parece haber caído en el olvido. Las pocas referencias que he conseguido son, en general, a través de escritos de su mujer la chilena María Luísa Bombal.





 



                                                  FEDERICO  GARCÍA LORCA
                                             
                                                       C A N C I O N E S 


                                                  (1921-1924)


Madrid. Revista de Occidente. 1929. 8º. 2ª Edición.




Encuadernado en media holandesa en piel de cabra roja y cartón. Lomo sin nervios con con título y autor en dorado. Conserva las cubiertas originales.



Anteportada. Portada. Dedicatorias. 149 páginas.

 

Anotación manuscrita en anteportada " Obsequio de Federico cuando Lola estrenó Bodas de Sangre con decorados de Jorge y Manolo Fontanals." DODO. Sin entender absolutamente nada de caligrafía el texto y la firma parecen estar escritas por la misma mano ( las des son idénticas)






Me hubiese gustado profundizar mas en esta historia que me parece muy interesante, pero quería acabar hoy la entrada porque voy a estar ausente unas semanas. Son días difíciles y me ánimo necesita un poco de alejamiento. Un abrazo muy fuerte a todos y hasta pronto.

domingo, 3 de julio de 2011

POETA EN BUENOS AIRES. PRIMERA PARTE.

El barco avanzaba lentamente por las tranquilas aguas del Río de la Plata. Acodado en la barandilla de la cubierta de 1ª Clase miraba con cierta aprensión a la muchedumbre que se agolpaba en la Dársena A del Puerto Nuevo de Buenos Aires. Volvió  releer el telegrama que había recibido la víspera en alta mar: "Tu llegada es una fiesta para la inteligencia", firmado por la flor y nata de la intelectualidad argentina. Olía a primavera aquel 13 de Octubre de 1933 mientras el "Conte Grande" iniciaba la maniobra de atraque.
Unos meses antes, el 29 de Julio, la gran Lola Membrives había estrenado "Bodas de Sangre" en el Teatro Maipo . A diferencia con Madrid o Barcelona, el éxito fue arrollador. Oprimido por el bestial gobierno del lóbrego General Agustín Pedro Justo (¡tiene bemoles el apellido!), el pueblo bonaerense, siempre ávido de libertad, se volcó con la obra de aquel joven poeta español, republicano a muerte, del que tanto hablaba el cónsul de Chile en la ciudad rioplatense: un tal Pablo Neruda
.Fue tan grande el éxito que, después de una gira triunfal,y enterada de la próxima llegada del poeta, la actriz decidió, en su honor, reponer la obra en la capital. Y esta vez a lo grande. Ni mas ni menos que en el Teatro Avenida y con escenario de Dodó Larco, el gran pintor argentino de la época.
Como a tantos otros (entre los que, modestamente, se incluye este bibliófilo incorrecto) Buenos Aires sedujo a Federico desde el momento mismo de su llegada.. Buenos Aires en primavera es algo a lo que poca gente puede resistirse. Sus calles, sus librerías, sus cafés (sobre todos el Tortoni, del que se hizo asiduo) y, por encima de todo, los porteños, enamoraron al poeta granadino de manera que lo que iba a ser una  visita de pocas semanas se convirtió en una estancia de casi seis meses.
Y el tango. Para un espíritu tan influido por la música, el tango, pensamiento triste que se baila, en definición de Santos Discépolo, fue todo un descubrimiento. Sus letras en lunfardo, el dulzón sonido del bandoneón y toda la estética canalla que rodea a esta música nacida en el Gran Buenos Aires y crecida en La Boca impactó  al granadino.Además, Federico entró en el tango por la puerta grande después de conocer a Carlos Gardel a la salida del teatro, encuentro mágico que acabó,tras recorrer los "boliches mas piolas", en una monumental cogorza a las tantas de la madrugada y  entre promesas de amistad eterna.
Leyendo el párrafo siguiente, podemos hacernos una idea bastante exacta de cual era el estado anímico de García-Lorca en aquellos días porteños tan felices. " En los comienzos de mi vida de autor, yo considero como fuerte espaldarazo esta ayuda atenta de Buenos Aires, que correspondo buscando su perfil mas agudo entre sus barcos, bandoneones, sus finos cabellos tendidos al viento, la música dormida de su castellano suave y los hogares limpios del pueblo donde el tango abre el crepúsculo de sus mejores abanicos de lágrimas."
El día siguiente de su llegada, Lorca es invitado a casa del escritor Pablo Rojas Paz. Ese día conoce a personalmente a Neruda con el que le unirá una gran amistad que solo terminará con el abyecto asesinato del poeta en Agosto de 1939. El conocimiento del poeta chileno será algo que le marcará profundamente.
Su relación es tan potente que, conocida la homosexualidad del poeta español, se ha llegado a especular sobre el tipo de atracción que este sentía por el chileno. No era el caso. Federico admiraba a Neruda y sentía por el una gran amistad. Nada mas ( y nada menos). Podían hablar de España, de Chile, de poesía ¡sobre todo de poesía! hasta el amanecer. Podían improvisar al alimón un enloquecido homenaje a Rubén Darío durante una cena homenaje en el Pen Club. Pero el amor de Federico iba por otros derroteros.
El éxito de sus "Bodas de Sangre" en el Teatro Avenida era arrollador. Aparte de la calidad de la obra y de la magnífica interpretación de la Membrives, la escenografía era espectacular. Su autor, Jorge (Dodo) Larco, es el pintor de moda en los ambientes vanguardistas de Buenos aires. Aunque casado con la escritora chilena y gran amiga de Neruda, María Luisa Bombal, su homosexualidad es pública. Alto, atractivo y empedernido juerguista el flechazo era inevitable...
Continuará.


                                                         FEDERICO GARCÍA LORCA


                                   ROMANCERO
                                       GITANO
                                                                      (1924-1927)






Editorial Sur. Buenos Aires. 1933. 3ª Edición (1ª americana). 8º. La 1º edición es de Revista de Occidente , Madrid, 1928, reeditada en 1929(2ª).








Encuadernación posterior en media holandesa de piel negra y cartón. Lomo sin nervios con título y autor en dorado. No conserva las cubiertas originales. Es obra de Andrés Casares, hijo de Alberto Casares en cuya fantástica librería de la calle Suipacha de Buenos Aires adquirí el libro hace varios años. La librería de Casares es visita obligada para cualquier amante de los libros, sobre todo en ediciones americanas, de las que tiene auténticas maravillas ( alguna 1ª de Borges por la que yo sería capaz de todo).








Anteportada. Fotografía del autor. Portada.149 páginas. Índice.








Dedicado por el autor en página de respeto. " A Dodo Larco con la mejor amistad de Federico García Lorca. Buenos Aires 1933.










¿Que se puede decir del Romancero Gitano?. En mi modesta opinión es flamenco en estado puro. Escuchar  a Camarón  cantando estas maravillas por tanguillos  pone los pelos de punta a cualquiera que tenga una sensibilidad ligeramente superior al palo de una escoba. 







Andalucía estalla en cada verso. Huele a romero y olivos. Lorca y Granada, Granada y Lorca, tanto monta.Y la luna, la eterna luna de Federico, ilumina la noche dando brillo de plata a esa tierra mágica. Porque todo en este libro es magia. Magia a nivel de piel. Magia que se te mete por los poros y te aprisiona.






Y la Guardia Civil. Omnipresente en el campo español. Brazo armado del caciquismo cerril que ha sumido a esta tierra prodigiosa en la miseria durante tantos años. Cuña de la misma madera. Represión y salvajismo en estado puro. Los temidos picoletos, todopoderosos en los pueblos y aldeas de aquella España triste y misera de ayer mismo.De aquella España donde aristócratas inútiles y curas ultramontanos campaban a sus anchas. De aquella España que fusiló a Federico, mató de pena a Machado y de miseria a Hernandez.




















Otro día mas. Buenas noches