Es curioso esto de la moda. Falda corta, falda larga. Solapa ancha, solapa estrecha. Este año rompe el fucsia atardecer en las Maldivas y no se lleva nada, pero nada, el verde limón salvaje de Tordesillas, que hay que ser antiguo para ponerte algo de ese color. Por cierto, siempre me ha llamado la atención como se les puede ocurrir lo mismo a todos los diseñadores. Eso si que es telepatía. Resulta que la luz de la inspiración ilumina a Pipette de La Colette mientras, es un suponer, está sentado en el trono presa de un violento ataque de colitis, y le hace ver que lo que va a arrasar la temporada primavera-verano de 2012 es el canesú fruncido a la remanguillé en tafetán color caca de la vaca, y todos sus colegas , con o sin cagalera, reciben el mismo soplo divino. Curioso.
Nada escapa a los dictados de la moda. Ni siquiera los libros antiguos. No hay mas que echar un vistazo a catálogos de libreros de diferentes épocas para darse cuenta .Dejando aparte incunables o libros muy señalados que mantienen precios inabordables para el común de los aficionados, por motivos mucho mas prosaicos que la bibliofilia, , muchos de los grandes editores del pasado ya no molan. Ahora los Elzeviros por los que bibliófilos del siglo XIX eran capaces de todo para añadirlos a sus bibliotecas, pasan sin pena ni gloria en subastas o enmohecen en los anaqueles de las librerías de viejo. Monfort, Cano, Sancha van perdiendo el favor del nuevo aficionado, sobre todo si son obras sin grabados.
Hoy, sin embargo, un libro, edición del XIX, sobre los milagros de San Crescencio, apasionante tema, escrito en servo-croata y, si te descuidas, falto de varias hojas, alcanza precios dignos de un Aldo de la mejor época si va embutido en una encuadernación " a la fanfare" con las armas de un tío segundo de un amigo de Madame de la Pollerie-Borbón. Y si la encuadernación es Art Nouveau en marroquín en siete tonos de carmesí formando celdillas de influencia Turco-tardía con un toque Masái decadente, apaga y vámonos.
Resulta, muy difícil de entender, que por el precio de una primera edición de Harry Potter puedas comprar tres ediciones originales de Apollinaire (léase Baudelaire o Verlaine) en gran papel y, si te descuidas, firmados. No tengo nada contra Tolkien, de hecho disfruté con El Señor de los Anillos, pero pagar una obra suya a precio de Incunable es algo que me deja bastante perplejo (por si acaso guardo cuidadosamente un ejemplar de "Cartas a un joven español" de José María Aznar, en símil piel y firmado por un primo segundo de Jiménez Losantos, que el mercado da muchas vueltas.).
Hoy quiero romper una simbólica lanza en favor de los olvidados.
H I S T O I R E
D U R O Y
H E N R Y
L E G R A N D
Compossé
Par Meffire HARDOUIN DE PEREFIXE
A Amsterdam chez Daniel Elzevier. 1664. En 12º.
Encuadernación posterior(¿siglo XX?) en holandesa con puntas. Lomo con cuatro nervios, doble filete, tejuelo, ancla, lugar y fecha de impresión en dorado. Cantos tintados.
Anteportada con grabado ecuestre a plena página (sin datos). Portada con grabado tipográfico. Dedicatoria al Cardenal Mazarini. Al lector(6). 566 páginas. Poema (11). Capitulares. Adornos tipográficos. Apostillas marginales.
Dos exlibris. Uno de tampón en portada escrito en cirilico, con escudo de águila bicéfala coronada ( agradecería ayuda al respecto, mi ruso deja bastante que desear). Otro en contra-plano de Georges Montandon. ¡Curioso personaje este Jorgito!. Nacido en 1879 fue médico y antropólogo. Militante del Partido Comunista francés hasta que, en 1936 y decepcionado por el Frente Popular, giró a la ultra-derecha antisemita. Colaborador con los nazis durante la ocupación fue fusilado por la resistencia en su casa de Clamart en 1944.
Bonita impresión, marca de la casa. Abraham y Buenaventura Elzevier ( o Elzevir) fuedarón la primera imprenta familiar en Leiden. Auténticos maestros del pequeño formato, sus obras han sido muy apreciadas por la corrección y la limpieza de sus tipos. Daniel, hijo de Buenaventura , sustituye a su padre a la muerte de este. En 1638 se muda a Amsterdam donde funda una imprenta con su primo Louis.
El autor, Hardouin de Perefixe (1605-1671) fue Arzobispo de París, miembro de la Academia Francesa de la Historia y confesor de Luis XIV ( una mano daría yo por escuchar una de esas confesiones).
Enrique IV, Rey de Navarra y Francia, fue, además de un gran Rey, un tanto veleta en la cosa religiosa. Bautizado Católico, se hizo Calvinista cuando muerto su padre, su madre Juana III de Navarra impuso dicha religión como oficial en el Antiguo Reino (¡Que cosas mas raras pasan en la historia!). Después de su matrimonio y tras la cruenta represión sufrida por los Hugonotes, volvió a la disciplina romana ( París bien vale una Misa), sin embargó siempre fue tolerante con las ideas Calvinistas. Esta tolerancia le costó que un católico como Dios manda (François Ravaillac) le limpiase el forro en el santo nombre de Jesucristo.
Buenas noches.
jueves, 16 de junio de 2011
jueves, 9 de junio de 2011
LOS "PIRAOS" POR LO LIBROS.
Curiosa fauna. Dales un catálogo de librería y se olvidan del mundo. Permanentemente a la caza del ejemplar deseado ( ¡y son tantos!), husmean entre pilas de libros como perros perdigueros en una batida. Su entrenado olfato les hace descubrir "ese" libro oculto entre otros cientos. Contra la opinión general, son grandes amantes de la lectura, pero prefieren la edición príncipe a cualquier otra. A diferencia del común de los lectores, no solo disfrutan con la lectura. El objeto libro es el gran placer añadido.
Cuidan sus ejemplares con todo el mimo que merecen. Son conscientes de que solo son los temporales responsables de los libros, y, en consecuencia, intentan mantenerlos en el mejor estado para que su vida sea lo mas larga posible. El vuelo de una polilla les produce un pánico similar al de los londinenses ante un ataque de la Luftwaffe en 1940. De naturaleza pacífica y bonachona, pueden convertirse en sanguinarios exterminadores si detectan la presencia de un "Nicobium Castaneum", léase carcoma, en un radio de 100 kilómetros de su biblioteca.
Algunos ignoran la existencia de Rafa Nadal, pero conocen hasta la talla de los calzones del gran Ibarra, otros pueden no tener muy claro si Brad Pitt es un actor o el inventor de la Coca-Cola, pero distinguen un Aldo de un Gryphius a 200 metros de distancia, de noche y sin gafas. La mayoría, una vez comprobado que Cristiano Ronaldo no es ningún impresor veneciano del XVI y que Messi no es un grabador prusiano, pierde todo interés por la polémica y vuelve al remanso de sus bibliotecas con la absoluta certeza de que este mundo no hay Cristo que lo arregle.
Pero son humanos, Humanos con mayúscula, lo puedo jurar. Sensibles y solidarios con el dolor ajeno. Cuando la vida te golpea sabes que puedes contar con ellos, que su ánimo y su cariño van a acompañarte en los trances difíciles. Por eso me siento orgulloso de que me consideren uno de ellos, un "pirao" por los libros. Y a mucha honra.
Creo que la mejor manera de demostrar mi agradecimiento a este grupo es con un libro, pero no con cualquier libro. Espero que el de hoy esté a la altura de las circunstancias.
Cofessionale seu libel" popti"
btl Thome de Aquino de mo cositedi i de
puritate coscietie cuilibet confessori et confiteri volenti per utiliset necessarius.
París. Portada con grabado de Denis Roce.1500. En 16º
Portada con escudo tipográfico a plena página. Índice. Sin paginar. 25 folios. Impresión en letra gótica.Capitulares. Colofón.
Obra atribuida a Santo Tomás, parece, sin embargo, que el autor es Matthaus de Cracovia, Praga 1335-Pisa 1410. Teólogo y predicador fue nombrado Obispo pero no aceptó el cargo(¡como cambian los tiempos!). Murió en Pisa, ciudad a la que se trasladó con ocasión del Concilio.
Cuando compré el libro tenía una encuadernación en estilo "remordimiento" en terciopelo púrpura. Después de pasar por las manos mágicas de Ángel Camacho presenta un aspecto suntuoso.
Encuadernación en plena piel de cabra estilo Plateresco. Planos con orla grabada en frío. Cinco hierros centrales, seis en margen interior y dos en vértices.. Lomo con cinco nervios. Aspas grabadas y punzones dorados. Título dorado. Creo que es la encuadernación que el libro pedía.
Aunque luce en portada la marca de Roce con su lema "Alauenture tout vient aponit qui peut atendre" ( en la aventura todo llega para el que sabe esperar), impresor y librero parisino, me inclino a pensar, comparando tipos que Roce fue el librero y que la impresión podría ser de Jean Lambert.
La impresión es fastuosa. En caracteres góticos, parece que salió de las prensas ayer, dada su frescura. Papel en muy buen estado. Como defecto señalar dos minúsculas galerías de polilla. En esa época los libros se hacían a conciencia.
El libro consta de 27 capítulos. En cada uno de ellos se da un consejo para los confesores, siguiendo la doctrina de Santo Tomás.
La impresión mantiene las características de los incunables.
Algunos detalles.


Buenas noches a todos.
domingo, 5 de junio de 2011
PATRICIA
Tenía la fuerza de la juventud, una mirada llena de futuro y la risa bailándole en los labios. Su alegría era tan desbordante que empapaba a todos los que tuvimos la fortuna de quererla. Cuando navegábamos, su imagen, recortada sobre el Cantábrico tenía esa belleza que solo la pureza del alma puede dar. Amaba el mar, que hoy la acoge para siempre, con tanta intensidad como amaba el pueblo pesquero donde fue tan feliz. Pero, sobre todo, amaba a su gente. A esa gente que, convertida en multitud, la acompañó en su última singladura. A esa gente que gritó con el alma rota de dolor un "Gora Pati" que hizo temblar al mismísimo Jaizkibel, mientras sus cenizas se sumergían lentamente en su mar vasco.
Tenía la fuerza de la juventud, una mirada llena de futuro y la risa bailándole en los labios. Se llamaba Patricia y era mi hija.
PABLO NERUDA
20
POEMAS DE AMOR
Y
UNA CANCIÓN DESESPERADA
(QUINTA EDICIÓN)
Editorial Losada. Buenos Aires. 1954. 8º. 5ª Edición.
Encuadernado en holandesa moderna en piel burdeos y papel de aguas. Estuche. No conserva las cubiertas originales . Lomo liso con doble filete. Autor, título y año dorados.
Anteportada. Portada con marca tipográfica.107 páginas. Índice. Papel en buen estado pero frágil. Sellos de tampón de la biblioteca de Loló de la Torriente.
Dedicado por Pablo Neruda " 1961 a Loló de la Torriente su mejor amigo. Pablo Neruda. Habana". Loló era una escritora y periodista muy comprometida con la revolución cubana.
Espero que me perdonéis y comprendáis esta entrada tan personal. Sencillamente quería rendir un homenaje a mi hija muerta hace una semana . Un abrazo a todos.
jueves, 19 de mayo de 2011
OS VOY A CONTAR UN CUENTO
Había una vez una ciudad muy grande. En esa ciudad vivía un Visir que habitaba en una torre. Desde la torre podía ver como los habitantes de la ciudad eran cada vez mas desgraciados La miseria crecía, no había trabajo y las cosechas, debido a la pertinaz sequía, eran insuficientes para alimentar a la hambrienta población. A causa de la escasez el precio de los alimentos subía sin parar. Los grandes propietarios se dieron cuenta que si almacenaban los alimentos y los vendían poco a poco cada vez serían mas ricos. Así, mientras el pueblo se moría de hambre, los almacenes de los poderosos estaban llenos a rebosar.
Al Visir no le gustaba lo que veía. La visión de la calle llena de mendigos le era sumamente desagradable. Después de muchos días de cavilar y de muchas noches sin dormir por fin encontró la solución. Mando llamar al Arquitecto de Palacio y le dijo:
-Me molesta ver la calle llena de desharrapados, quiero que me construyas una torre nueva lo suficientemente
alta como para no poder enterarme de lo que pasa en la calle.
-Pero eso costará mucho dinero. Contestó el Arquitecto de Palacio.
-Pues se suben los impuestos y asunto arreglado. Zanjó el Visir con mal humor.
Y, unos meses después, una nueva Torre se alzaba majestuosa sobre la ciudad. Desde lo mas alto de ella el Visir miraba satisfecho la lejana ciudad que se extendía, muy lejos, a sus pies.
Pero su felicidad duró poco tiempo. Aunque la altura de la torre era suficiente para no distinguir el sufrimiento del pueblo, el olor de la miseria llegaba con intensidad, cosa que resultaba sumamente desagradable a la sensible nariz del dignatario.
- Mas alta, tiene que ser mas alta. Y no me vengas con la estupidez de que no hay dinero. He establecido un nuevo impuesto sobre el trigo que nos resolverá el problema. Ordenó al Arquitecto Real.
Ante los estupefactos ojos de los ciudadanos una nueva torre se construyó en un visto y no visto. Asomado a ella el Visir comprobó con agrado que ni una brizna del hedor llegaba hasta allí.
Pero entonces sucedió algo que parecía imposible. La gente indignada empezó a chillar. Poco a poco, una enorme multitud vociferante se agrupó a los pies de la torre. Y tantos y tan fuertes fueron los gritos que llegaron a oírse incluso a tan descomunal altura.
- ¡Inutil!¡Eres el arquitecto mas incompetente que he visto en mi vida!¿Es que no sabes entender que significa una torre alta?¡ Mas alta, la quiero mucho mas alta!
- Grandeza Divina, musitó el tembloroso Arquitecto.-Es peligroso hacerla mas alta. Puede derrumbarse.
-¡Pamplinas! O la haces mas alta o te hago degollar! Y rapidito, además.
Atemorizado el Arquitecto inició la construcción. Una nueva torre fue ganando altura. Llegó hasta las nubes y siguió creciendo. Una vez terminada parecía alcanzar las mismísima estrellas.
Por fin el Visir tenía lo que quería. Ni gente, ni olores ni ruido. Nada era capaz de turbar su paz. Asomado a la barandilla veía pasar las nubes raudas por debajo. De pronto un pequeño ruido le sobresaltó. Una grieta se estaba abriendo en una de las paredes. Con horror vio como la grieta iba aumentando. El ruido se hizo insoportable. Algunas piedras se desprendieron cayendo al vacío. A esas siguieron otras, y otras y, poco después con un estruendo como nunca se había oído la torre se desplomó.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
DISPARADERO
ESPAÑOL
POR
JOSÉ BERGAMÍN
Editorial Séneca. México D.F. 1940.En 4º. Primera edición.
Rústica editorial a dos tintas. 264 páginas
Dedicado por Bergamín a Mildred Adams.
Mildred Adamas, escritora, periodista y, sobre todo hispanista conoció a Federico García Lorca en Nueva York en 1929. Su amistad con el poeta despertó en ella un gran interés por España, hasta el punto en que vivió en Madrid varios años. Estaba en la capital en 1931 donde asistió al advenimiento de la II República.
Muy implicada con la causa gubernamental durante la guerra civil participó activamente en los Comités de Ayuda a los refugiados republicanos. Sin duda hoy habría estado en la Puerta del Sol.
José Bergamín es uno de los intelectuales españoles mas polémicos del siglo pasado. Poeta, dramaturgo y escritor, participó activamente en la vida política. Republicano a ultranza, colaboró activamente con el Gobierno legítimo antes y , sobre todo, durante la guerra. Según sus detractores llegó a participar en la represión comunista en Madrid. Exiliado en México, regresó en 1958. Enfrentado al Régimen desde el principio, fue uno de los firmantes de un manifiesto de denuncia de la represión a los mineros asturianos, lo que le sirvió para pasar otra temporada de turismo fuera de España.
Volvió definitívamente en 1970. Gran detractor del espíritu de la transición, se fue a vivir a Hondarribía donde apoyó las tesis batasunas. Murió en 1983.
Bergamín fue depositario del manuscrito de "Poeta en Nueva York" de Federico Garcia Lorca. Como tal fue el responsable de la primera edición de dicha obra ( Séneca, México D.F., 1940), lo que originó un pleito con la familia del poeta granadino, pleito que duro unos cuantos años.
Al Visir no le gustaba lo que veía. La visión de la calle llena de mendigos le era sumamente desagradable. Después de muchos días de cavilar y de muchas noches sin dormir por fin encontró la solución. Mando llamar al Arquitecto de Palacio y le dijo:
-Me molesta ver la calle llena de desharrapados, quiero que me construyas una torre nueva lo suficientemente
alta como para no poder enterarme de lo que pasa en la calle.
-Pero eso costará mucho dinero. Contestó el Arquitecto de Palacio.
-Pues se suben los impuestos y asunto arreglado. Zanjó el Visir con mal humor.
Y, unos meses después, una nueva Torre se alzaba majestuosa sobre la ciudad. Desde lo mas alto de ella el Visir miraba satisfecho la lejana ciudad que se extendía, muy lejos, a sus pies.
Pero su felicidad duró poco tiempo. Aunque la altura de la torre era suficiente para no distinguir el sufrimiento del pueblo, el olor de la miseria llegaba con intensidad, cosa que resultaba sumamente desagradable a la sensible nariz del dignatario.
- Mas alta, tiene que ser mas alta. Y no me vengas con la estupidez de que no hay dinero. He establecido un nuevo impuesto sobre el trigo que nos resolverá el problema. Ordenó al Arquitecto Real.
Ante los estupefactos ojos de los ciudadanos una nueva torre se construyó en un visto y no visto. Asomado a ella el Visir comprobó con agrado que ni una brizna del hedor llegaba hasta allí.
Pero entonces sucedió algo que parecía imposible. La gente indignada empezó a chillar. Poco a poco, una enorme multitud vociferante se agrupó a los pies de la torre. Y tantos y tan fuertes fueron los gritos que llegaron a oírse incluso a tan descomunal altura.
- ¡Inutil!¡Eres el arquitecto mas incompetente que he visto en mi vida!¿Es que no sabes entender que significa una torre alta?¡ Mas alta, la quiero mucho mas alta!
- Grandeza Divina, musitó el tembloroso Arquitecto.-Es peligroso hacerla mas alta. Puede derrumbarse.
-¡Pamplinas! O la haces mas alta o te hago degollar! Y rapidito, además.
Atemorizado el Arquitecto inició la construcción. Una nueva torre fue ganando altura. Llegó hasta las nubes y siguió creciendo. Una vez terminada parecía alcanzar las mismísima estrellas.
Por fin el Visir tenía lo que quería. Ni gente, ni olores ni ruido. Nada era capaz de turbar su paz. Asomado a la barandilla veía pasar las nubes raudas por debajo. De pronto un pequeño ruido le sobresaltó. Una grieta se estaba abriendo en una de las paredes. Con horror vio como la grieta iba aumentando. El ruido se hizo insoportable. Algunas piedras se desprendieron cayendo al vacío. A esas siguieron otras, y otras y, poco después con un estruendo como nunca se había oído la torre se desplomó.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
DISPARADERO
ESPAÑOL
POR
JOSÉ BERGAMÍN
Editorial Séneca. México D.F. 1940.En 4º. Primera edición.
Rústica editorial a dos tintas. 264 páginas
Dedicado por Bergamín a Mildred Adams.
Mildred Adamas, escritora, periodista y, sobre todo hispanista conoció a Federico García Lorca en Nueva York en 1929. Su amistad con el poeta despertó en ella un gran interés por España, hasta el punto en que vivió en Madrid varios años. Estaba en la capital en 1931 donde asistió al advenimiento de la II República.
Muy implicada con la causa gubernamental durante la guerra civil participó activamente en los Comités de Ayuda a los refugiados republicanos. Sin duda hoy habría estado en la Puerta del Sol.
José Bergamín es uno de los intelectuales españoles mas polémicos del siglo pasado. Poeta, dramaturgo y escritor, participó activamente en la vida política. Republicano a ultranza, colaboró activamente con el Gobierno legítimo antes y , sobre todo, durante la guerra. Según sus detractores llegó a participar en la represión comunista en Madrid. Exiliado en México, regresó en 1958. Enfrentado al Régimen desde el principio, fue uno de los firmantes de un manifiesto de denuncia de la represión a los mineros asturianos, lo que le sirvió para pasar otra temporada de turismo fuera de España.
Volvió definitívamente en 1970. Gran detractor del espíritu de la transición, se fue a vivir a Hondarribía donde apoyó las tesis batasunas. Murió en 1983.
Bergamín fue depositario del manuscrito de "Poeta en Nueva York" de Federico Garcia Lorca. Como tal fue el responsable de la primera edición de dicha obra ( Séneca, México D.F., 1940), lo que originó un pleito con la familia del poeta granadino, pleito que duro unos cuantos años.
domingo, 15 de mayo de 2011
TODO LO BUENO ACABA
Por fin sucedió. Estaba escrito. Durante bastante tiempo pensé que al final lograría eludir lo inevitable. ¡Vana ilusión! Ajustándose las gafas fijó su dura mirada en mi. Sus ojos recorrieron mi cuerpo de arriba abajo lentamente, sin ningún atisbo de pena. Una vez concluido el minucioso examen de mi anatomía, volvió la cara hacia la ventana y perdiendo aparentemente todo interés en el asunto, dijo:
-Tendrás que ponerte a dieta.
Me quedé helado. Mi colega desde los tiempos del colegio. Aquel con el que había batido todas las marcas de consumo de pinchos, con sus correspondientes vinos, en todos los bares de la parte vieja. ¡No era posible!. Desde luego hay gente que por acabar una carrerucha como Medicina se cree algo, y, lo que es peor, olvida los sentimientos mas nobles como la amistad y la camaradería, pensé amargamente.
-¿C-c-como dices?. ¿A dieta?. Conseguí articular.- Si no estoy gordo, un poco rellenito, si acaso. Añadí con la convicción del que ha encontrado un argumento irrefutable.
-¿Rellenito? No me hagas reír. A tu lado un ballenato parece anoréxico. Tío, mírate en el espejo, si cabes. Mira, te voy a dar la tarjeta de un dietista. Es muy bueno, dile que vas de mi parte.
Y dicho y hecho. Alargando el brazo me tendió un papelito y, mirando al reloj, dijo: -Lo siento pero tengo un montón de trabajo. Llámame dentro de unos días y me cuentas como te va. Ignorando mi mirada asesina me dio la mano y dio por terminada la entrevista.
Ese día empezó el calvario. A la mañana siguiente me recibió una reencarnación del Dr. Menguele, camuflada bajo el inofensivo título de dietista, que, tras una serie de pruebas, aseguró que lo mío era como para escribir una ponencia en el próximo Congreso Internacional de Sádicos de la Dieta. Me miró como si fuese algo digno de figurar en el Circo de Manolita Chen y me largó una serie de papeles en una carpeta.
-Hay tiene detallados los menús para las próximas tres semanas. Mi secretaria, previo pago de mis modestos honorarios, le dará hora para la siguiente cita, buenos días.
Después de pagar una factura que me condenaba a la casi inanición forzosa durante el resto del mes (lo que favorecía en gran medida el éxito de la dieta), y concertar una nueva cita con el Dietista Torturador, armado de mis menús, salí a la calle e inicié el camino hacia la Figura Perfecta.
Desde entonces mis días pasan entre acelgas cocidas, pescado a la plancha, pollo (sin piel, un veneno) y otras delicias. Me he convertido en un usuario habitual del des: desnatado, descremado, desengrasado.... Y para beber, que os voy a contar: Reserva de Lozoya o Crianza del Canal de Isabel II, vamos que no pruebo un whisky desde que Belén Esteban era virgen.
Por lo menos me quedan los libros, pensé, y la lectura de los blogs que me gustan. Aliviado, encendí el ordenador. Comprobé con alegría que Paraíso Ácrata había vuelto a la red. Por lo menos leyendo lo que cuenta Gonzalo me olvidaré de la comida por un rato. Abrí la primera entrada del nuevo blog: Pasta dulce: Doy la bienvenida con una receta.......Hay días que es mejor no levantarse.
PHYSIOLOGIE
DU GOUT ,
OU
Méditatios de Gastronomie transcendente.
ouvrage theorique, historique, et à l'ordre du jour,
DEDIE AUX GASTRONIMES PARISIENS,
PAR BRILLAT-SAVARIN.
París, Charpentier, Editeur, 29, rue deSeine-Sait-Germain même maison, chez L. Michelsen, a Leipziz. 1842. 8º mayor.
Encuadernación posterior en holandesa de tela y papel de aguas (A. Melters). Conserva las cubiertas originales. Lomo con tejuelo, hierro y filete.
Anteportada. Portada. Noticia sobre el autor. Aforismos. Dialogo del autor y su amigo. Biografía.Prefacio. 476 páginas.
Jean-Anthelme Brillat-Savarín (1755-1826) fue un jurista francés. Ferviente anti revolucionario, se exilio en Suiza, Holanda y, finalmente, E.E.U.U. Una vez finalizado el periodo revolucionario volvió a Francia, ocupando diversos cargos. Está considerado el padre de la actual gastronomía y La Phisiologie du Gout es la biblia de la cosa del comer.
En sus Aforismos el buen Brillat nos lega un compendio de sabiduria y buen saber. Suya es la frase que debería estar escrita con letras de oro en todas las Universidades del mundo:
"Si el hombre se contentase únicamente con agua, nunca hubiese podido decirse que uno de los privilegios humanos es beber sin sed".
¿Cabe mas sabiduría en una sola frase? Sinceramente lo dudo.
Savarín nos dejó una receta: L'Oreiller de la Belle Aurore", en memoria de su madre. Por razones obvias no la copio aquí (es muy difícil escribir con el teclado lleno de babas).
Buenas noches.
domingo, 8 de mayo de 2011
LA PÉRFIDA
Aparte de preocuparse de la dignidad de los animales y de montar bodas pomposas y cursilísimas, los británicos han tenido, a lo largo de los últimos siglos, otra gran ocupación: hacer la puñeta a los españoles en cualquier ocasión que se les ha presentado propicia.
Apoyados por la mejor Armada de la historia y usando todo tipo de medios (algunos tan lejanos del muy británico Fair-Play como Burgo de Osma de Ulan Bator), los súbditos de Su Graciosa Majestad, que God guarde), han saqueado, robado, destruido lo que se han ido encontrando a lo ancho y a lo largo de todo mar conocido. Hecho natural si consideramos que todo inglés que se precie considera que el mundo se creó para uso y disfrute de los hijos de Britania.
Excepto en algunos breves periodos, el estado de guerra, declarada o soterrada, fue el habitual entre las dos grandes potencias mundiales (por mucho que les fastidie a los gabachos) durante mas de tres siglos. Y las pocas veces que fuimos sus aliados, siempre por conveniencia inglesa y para jorobar al francés, pagamos su ayuda a precio de caviar iraní . Generosidad y agracecimiento nunca han sido (ni son) muy "British". No se construye un imperio con mariconadas. Mano dura y pocos escrúpulos, ese es el camino. Es verdad que durante la colonización de América les habíamos enseñado como se hacen esas cosas. Les bastó con depurar el sistema.
A lo que íbamos, salvando a Severiano Ballesteros y al vino de Jerez, perdón Xerez, los ingleses nunca tuvieron demasiada simpatía por este país. Interés, si. Nuestro oro y nuestras colonias les despertaban un profundo interés. Y, como tontos no han sido nunca, vieron que era mas fácil, a la hora de tener un imperio, robárselo a los demás en vez de fabricárselo ellos mismos. Y dicho y hecho. Durante unos cuantos cientos de años se dedicaron con gran perseverancia (esta si que es una de sus virtudes) a saquear alegremente lo que se les ponía a tiro, nunca mejor dicho. Franceses, españoles, portugueses, daba igual. Y lo que no conseguía la Royal (o los corsarios, léase piratas), lo conseguían sus diplomáticos. Tratado de paz que firmaban, pasta a la munchaca, que diría Galderich. Y si no se llevaban la pasta se quedaban con alguna bagatela, Jamaica, Gibraltar, etc. Y si fracasaban ambos, quedaba el recurso de sembrar la desconfianza entre sus adversarios, cosa en que los británicos han sido siempre unos maestros (con permiso de un general gallego).
¿Que como he llegado a tan firmes convicciones?.Entre otras cosas, gracias a la lectura de libros tan edificantes como este.
QUATRO CARTAS
DE UN ESPAÑOL
A UN ANGLÓMANO
EN QUE SE MANIFIESTA
La perfidia del Gobierno de Inglaterra, como perni-
cioso al genero humano, potencias Europeas, y parti-
cularmente a la España.
Buenos=Ayres. En la Real Imprenta de Niños Expósitos: año de 1807. En 4º.
La 1ª edición es en Madrid, Imprenta de Villalpando, 1795. Se hicieron numerosas reimpresiones, incluso una de ellas en Londres(!). Esta de los Expósitos debe ser la 5ª o 6ª.
Encuadernación moderna en holandesa de marroquín negro y papel de aguas. Lomo con cuatro filetes, título y fecha en dorado. No conserva las cubiertas originales. El encuadernador debe ser un fanático de la cizalla, porque se ha cargado los márgenes con total impunidad.
Portada. 58 páginas. Pequeña orla. Papel en buen estado. Impresión típica de los Expósitos de Buenos Aires.
Siento un especial cariño por este impreso. Además de ser la única obra que tengo impresa en Argentina antes de la independencia (1816) de ese país que me encanta, su lectura es apasionante. A lo largo de sus 58 páginas su autor, Pedro Estala, desgrana una serie de argumentos para despertar en el lector un odio feroz a Inglaterra. Aunque lo pueril de sus razonamientos consigue, como mucho, que se le coja una ligera manía a la Pérfida Albión. A cambio resulta muy gracioso el enfoque que da a la historia de las relaciones, sobre todo las comerciales, hispano-inglesas. La anécdota de la fabrica de "oja de lata" (sic) de Ronda no tiene desperdicio.
Pedro Estala (1757-1815) fue un religioso escolapio autor de bastantes obras. Afrancesado hasta las entretelas, colaboró con la Administración de José I, donde realizó funciones de bastante importancia. Acabó, como tantos otros, exiliándose en Francia donde murió.
Good night.
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