Curiosa fauna. Dales un catálogo de librería y se olvidan del mundo. Permanentemente a la caza del ejemplar deseado ( ¡y son tantos!), husmean entre pilas de libros como perros perdigueros en una batida. Su entrenado olfato les hace descubrir "ese" libro oculto entre otros cientos. Contra la opinión general, son grandes amantes de la lectura, pero prefieren la edición príncipe a cualquier otra. A diferencia del común de los lectores, no solo disfrutan con la lectura. El objeto libro es el gran placer añadido.
Cuidan sus ejemplares con todo el mimo que merecen. Son conscientes de que solo son los temporales responsables de los libros, y, en consecuencia, intentan mantenerlos en el mejor estado para que su vida sea lo mas larga posible. El vuelo de una polilla les produce un pánico similar al de los londinenses ante un ataque de la Luftwaffe en 1940. De naturaleza pacífica y bonachona, pueden convertirse en sanguinarios exterminadores si detectan la presencia de un "Nicobium Castaneum", léase carcoma, en un radio de 100 kilómetros de su biblioteca.
Algunos ignoran la existencia de Rafa Nadal, pero conocen hasta la talla de los calzones del gran Ibarra, otros pueden no tener muy claro si Brad Pitt es un actor o el inventor de la Coca-Cola, pero distinguen un Aldo de un Gryphius a 200 metros de distancia, de noche y sin gafas. La mayoría, una vez comprobado que Cristiano Ronaldo no es ningún impresor veneciano del XVI y que Messi no es un grabador prusiano, pierde todo interés por la polémica y vuelve al remanso de sus bibliotecas con la absoluta certeza de que este mundo no hay Cristo que lo arregle.
Pero son humanos, Humanos con mayúscula, lo puedo jurar. Sensibles y solidarios con el dolor ajeno. Cuando la vida te golpea sabes que puedes contar con ellos, que su ánimo y su cariño van a acompañarte en los trances difíciles. Por eso me siento orgulloso de que me consideren uno de ellos, un "pirao" por los libros. Y a mucha honra.
Creo que la mejor manera de demostrar mi agradecimiento a este grupo es con un libro, pero no con cualquier libro. Espero que el de hoy esté a la altura de las circunstancias.
Cofessionale seu libel" popti"
btl Thome de Aquino de mo cositedi i de
puritate coscietie cuilibet confessori et confiteri volenti per utiliset necessarius.
París. Portada con grabado de Denis Roce.1500. En 16º
Portada con escudo tipográfico a plena página. Índice. Sin paginar. 25 folios. Impresión en letra gótica.Capitulares. Colofón.
Obra atribuida a Santo Tomás, parece, sin embargo, que el autor es Matthaus de Cracovia, Praga 1335-Pisa 1410. Teólogo y predicador fue nombrado Obispo pero no aceptó el cargo(¡como cambian los tiempos!). Murió en Pisa, ciudad a la que se trasladó con ocasión del Concilio.
Cuando compré el libro tenía una encuadernación en estilo "remordimiento" en terciopelo púrpura. Después de pasar por las manos mágicas de Ángel Camacho presenta un aspecto suntuoso.
Encuadernación en plena piel de cabra estilo Plateresco. Planos con orla grabada en frío. Cinco hierros centrales, seis en margen interior y dos en vértices.. Lomo con cinco nervios. Aspas grabadas y punzones dorados. Título dorado. Creo que es la encuadernación que el libro pedía.
Aunque luce en portada la marca de Roce con su lema "Alauenture tout vient aponit qui peut atendre" ( en la aventura todo llega para el que sabe esperar), impresor y librero parisino, me inclino a pensar, comparando tipos que Roce fue el librero y que la impresión podría ser de Jean Lambert.
La impresión es fastuosa. En caracteres góticos, parece que salió de las prensas ayer, dada su frescura. Papel en muy buen estado. Como defecto señalar dos minúsculas galerías de polilla. En esa época los libros se hacían a conciencia.
El libro consta de 27 capítulos. En cada uno de ellos se da un consejo para los confesores, siguiendo la doctrina de Santo Tomás.
La impresión mantiene las características de los incunables.
Algunos detalles.


Buenas noches a todos.








































